De repente estoy en un lugar tumultuoso caminando entre la gente, y
ya sin poder avanzar, la encuentro sola, sentada en una silla como apichonada.
La miro extrañado sin saber qué hacer. Sonríe, y entonces la abrazo. Ella me
abraza más fuerte.
Y ahí nomás, con lágrimas de uno y otro entremezcladas, le digo: ¡gracias!.
Gracias por todos estos logros (los enumero). También le agradezco enérgicamente por
ese padre político que se dio al Pueblo, como si ella pudiese hacerle llegar
mis palabras.
Después, rompiendo protocolos, caminamos hasta una sala llena de pibes y
pibas, donde todos hablamos quién sabe de qué hasta que irrumpe algún vigilante...
Me resulta muy difícil dejar de resaltar los errores y las
contradicciones de las cosas que hago, de las cosas que apoyo, de las cosas en
las que creo. Pero hoy no tengo ganas de ser objetivo, hoy me quedo con mi
subjetividad que me regaló este sueño.
domingo, 16 de junio de 2013
domingo, 9 de junio de 2013
Ni el loro
No se si es qué el loro no sabe leer y escribir, o no sabe hablar. O sabe hacer todo eso pero no quiere decir.
¿O será que no hay loros?
En cualquier caso, no me importan los loros. Porque a fin de cuentas cuándo solo quedan loros, hagan lo que hagan, ahí sí que es triste.
¿O será que no hay loros?
En cualquier caso, no me importan los loros. Porque a fin de cuentas cuándo solo quedan loros, hagan lo que hagan, ahí sí que es triste.
viernes, 7 de junio de 2013
Reflejos del ser (parte 1)
- Se es entre paréntesis.
- Quién se expresa sin paréntesis en la expontaneidad de sus relatos, está decididamente practicando el arte de la impostura.
- En este contexto, los paréntesis son al texto lo que los gestos al acto verbal, en tanto representan una manifestación del inconsciente.
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